En lo que ellos han llamado la comunidad “Nueva Patria”, ubicada a 100 metros arriba del Puente del Libramiento, se encuentra el asentamiento identificado como “El Huastecos”, en donde hay 120 familias, las cuales forman parte de la gran lista de damnificados de este municipio, y quienes no fueron tomados en cuenta por el entonces INVI dentro del programa de recuperación de viviendas en el sexenio estatal pasado.
Así, desde El Barrio Guadalupe, pasando por colonias como Mi Granja, Buenos Aires y Progreso hasta llegar al Libramiento, hay presencia de simpatizantes del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que en su mayoría son tricicleros.
A decir de los vecinos del lugar, “El Huastecos” se conformó antes de Stan, cuando el grupo se organizó para comprar el terreno que para ese entonces se encontraba entre 300 y 500 metros del Río Huixtla, aunque muy cercano al Cuba, otro afluente de este municipio.
Pero, en octubre del 2005, la corriente del Huixtla inundó al Cuba y causaron daños a todas las colonias hasta el Libramiento, y el asentamiento zapatista fue el primero en ser golpeado.
Por eso, las familias tuvieron que salir antes de la desgracia y a la deriva dejaron sus chozas. Incluso, los lugareños narran haberse quedado un miliciano durante 3 noches y 2 días después de las inundaciones, el cual fue rescatado por las autoridades.
Desde aquel entonces, las imágenes de las comunidades afectadas por la naturaleza comenzaron a correr después de 15 días de la tragedia, junto con las denuncias de desatención de las autoridades para ayudar y dotar de despensas a estas bases.
“Debido a esta catástrofe, los más pobres se han quedado sin nada y, además de cargar con el dolor de perder lo poco que tenían, ahora deben soportar la incapacidad de los malos gobernantes para proporcionar ayuda humanitaria, el saqueo mediático que los políticos hacen de la desgracia y el que se conviertan las zonas de desastre en botín electoral”, citó el Sub Comandante Marcos, en un comunicado el 17 de Octubre del 2005, publicado en el portal en Internet del EZLN, durante la petición de ayuda a la comunidad internacional.
Así, la desgracia para los simpatizantes de este movimiento que se alzó en 1994 en contra de los Gobiernos de esos tiempos, aún no ha pasado.
En el 2006, tuvieron varias pláticas con la aún Coalición de Barrios y Colonias de Huixtla, pues tomaron la acción de impedir los trabajos de enrocamiento en las márgenes del principal río, argumentando no recibir un pago de las constructuras por la extracción de material y uso del predio “El Huastecos”.
Como les caracteriza, guardando el anonimato, explican que el desaparecido Instituto de la Vivienda en Chiapas no los tomó en cuenta para que les dieran casas en el fraccionamiento “Vida Mejor”.
“Incluso, el alcalde Fernando Acosta Rincón (trienio 2005-2007), llegó con nosotros y nos prometió en que nos recuperarían nuestras viviendas, pero hasta las fecha no nos ha cumplido”, señalaron, a la hoy autoridad que esta procesada judicialmente por haber desviado recursos para la reconstrucción por “Stan”.
Las compañías Ocoroni y Bustamantes, trabajaron con los supuestos concesionarios, pero a decir de los pobladores, ya se encuentran en área federal, mientras en el fraccionamiento zapatista sustrajeron piedras y usaron el suelo, sin pagar nada.
En aquel entonces, el grupo estaba en la mejor disposición de negociar, pues tenían la intención de salir de ahí, luego de haberse convertido en zona de riesgo.
De esta forma, los zapatistas que aún quedan en este municipio de La Costa perdieron, además de sus casas y enseres, su fuente de trabajo. El desbordamiento del caudaloso Río Huixtla, se llevó algunos de los triciclos adaptados como taxis manejados por las bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en esta ciudad, la principal actividad económica, y cuya situación en nada ha cambiado, a casi 4 años del desastre natural. (Redacción/Zona Costa)
Así, desde El Barrio Guadalupe, pasando por colonias como Mi Granja, Buenos Aires y Progreso hasta llegar al Libramiento, hay presencia de simpatizantes del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que en su mayoría son tricicleros.
A decir de los vecinos del lugar, “El Huastecos” se conformó antes de Stan, cuando el grupo se organizó para comprar el terreno que para ese entonces se encontraba entre 300 y 500 metros del Río Huixtla, aunque muy cercano al Cuba, otro afluente de este municipio.
Pero, en octubre del 2005, la corriente del Huixtla inundó al Cuba y causaron daños a todas las colonias hasta el Libramiento, y el asentamiento zapatista fue el primero en ser golpeado.
Por eso, las familias tuvieron que salir antes de la desgracia y a la deriva dejaron sus chozas. Incluso, los lugareños narran haberse quedado un miliciano durante 3 noches y 2 días después de las inundaciones, el cual fue rescatado por las autoridades.
Desde aquel entonces, las imágenes de las comunidades afectadas por la naturaleza comenzaron a correr después de 15 días de la tragedia, junto con las denuncias de desatención de las autoridades para ayudar y dotar de despensas a estas bases.
“Debido a esta catástrofe, los más pobres se han quedado sin nada y, además de cargar con el dolor de perder lo poco que tenían, ahora deben soportar la incapacidad de los malos gobernantes para proporcionar ayuda humanitaria, el saqueo mediático que los políticos hacen de la desgracia y el que se conviertan las zonas de desastre en botín electoral”, citó el Sub Comandante Marcos, en un comunicado el 17 de Octubre del 2005, publicado en el portal en Internet del EZLN, durante la petición de ayuda a la comunidad internacional.
Así, la desgracia para los simpatizantes de este movimiento que se alzó en 1994 en contra de los Gobiernos de esos tiempos, aún no ha pasado.
En el 2006, tuvieron varias pláticas con la aún Coalición de Barrios y Colonias de Huixtla, pues tomaron la acción de impedir los trabajos de enrocamiento en las márgenes del principal río, argumentando no recibir un pago de las constructuras por la extracción de material y uso del predio “El Huastecos”.
Como les caracteriza, guardando el anonimato, explican que el desaparecido Instituto de la Vivienda en Chiapas no los tomó en cuenta para que les dieran casas en el fraccionamiento “Vida Mejor”.
“Incluso, el alcalde Fernando Acosta Rincón (trienio 2005-2007), llegó con nosotros y nos prometió en que nos recuperarían nuestras viviendas, pero hasta las fecha no nos ha cumplido”, señalaron, a la hoy autoridad que esta procesada judicialmente por haber desviado recursos para la reconstrucción por “Stan”.
Las compañías Ocoroni y Bustamantes, trabajaron con los supuestos concesionarios, pero a decir de los pobladores, ya se encuentran en área federal, mientras en el fraccionamiento zapatista sustrajeron piedras y usaron el suelo, sin pagar nada.
En aquel entonces, el grupo estaba en la mejor disposición de negociar, pues tenían la intención de salir de ahí, luego de haberse convertido en zona de riesgo.
De esta forma, los zapatistas que aún quedan en este municipio de La Costa perdieron, además de sus casas y enseres, su fuente de trabajo. El desbordamiento del caudaloso Río Huixtla, se llevó algunos de los triciclos adaptados como taxis manejados por las bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en esta ciudad, la principal actividad económica, y cuya situación en nada ha cambiado, a casi 4 años del desastre natural. (Redacción/Zona Costa)















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