¡Feliz cumpleaños, papá!
Hoy en especial me siento triste, tengo mucha nostalgia, los recuerdos se agolpan en mi mente, algunos bellos otros no tantos… pero al final recuerdos.
A veces no logramos dimensionar que la vida es tan corta y no apreciamos en su justo valor a las personas; personas a las cuales amamos y sin embargo, nuestro miedo de expresar esos sentimientos tan bellos, nos obliga a callar. En mi caso, me faltó valor y me sobró orgullo para poder decirle, a ese ser tan especial en mi vida, el rey de la casa, mi mejor maestro, mi mayor ejemplo… les decía me faltó valor y me sobró orgullo para decirle lo importante que era para mi. Es probable que por tener el mismo carácter, chocáramos muchas veces, a ninguno de los dos nos gustaba que nos mandaran, que nos manipularan; odiábamos el tener que dar explicaciones por las cosas que realizábamos, éramos dos seres autosuficientes e independientes y, al fin de cuentas, esas fueron las dos mejores enseñanzas que él me dejó. Mi padre, a pesar de ser así; siempre estaba preocupado por el bien de la gente a la que amó, contribuir a la felicidad de ellos, lo llenaba de satisfacción.
Mañana él estaría cumpliendo 57 años, de los cuales la mayor parte se la pasó trabajando, hombre como él, no lo he conocido de cerca. Agradezco a Dios el habérmelo regalado como padre, porque a pesar de tantos momentos de confusión y de malos entendidos, fue un padre excelente. Sé que me perdonó todos los errores que cometí, y sé que fui uno de sus mas grandes orgullos, y ahora que él no está, sé que he cumplido, si no en su totalidad, en su mayoría con lo que me pidió, y eso es algo satisfactorio para mi. Me hubiese gustado mucho estar allá para ir al panteón a llevarle unas flores, y no porque lo vea o no, si no porque es un simbolismo de cómo, si aún estuviera con nosotros. A él le encantaba la música del mariachi, en sus fiestas de cumpleaños. Si no mal recuerdo hace 10 años, días antes de la celebración de su aniversario, mostró un indescriptible estado de ánimo, una extraña mezcla de alegría y de tristeza; alegre porque fue el día que estrenó su prótesis, triste porque estaba aún reciente lo de la amputación de su pierna. Sin embargo, él demostró que a pesar de circunstancias tan adversas, se puede salir victorioso. Ese tipo de enseñanzas son las que me ayudaron a salir adelante. Mi padre fue un hombre con coraje, apasionado de la vida, que luchó y luchó, no una, sino muchas veces por ganarle la batalla a la muerte, porque a él le gustaba vivir. Siempre vivió una vida plena, sin limitaciones emocionales, porque físicas las tenía, pero jamás se dio por vencido; la gente que lo conoció, no me dejará mentir, no sabían de primera impresión la situación en la que él estaba, porque nunca se consideró un invalido para nada, al contrario siempre luchaba y siempre obtenía lo que quería, lo que se proponía, para él no había imposibles, para él no existía el miedo ni la cobardía, él fue todo honorabilidad, responsabilidad, lucha, esfuerzo, creatividad, dinamismo, alegría, enojo, entrega, amor a su manera como él decía. Y de todas esas cualidades, sé que pude heredarle, si no todas una parte, porque independientemente de lo que Dios hizo por mí, creo que también tiene que ver la actitud de uno, como enfermo, para salir de todas esas cosas que me han tocado vivir. Pero eso lo heredé de él, que no le tuvo miedo a nada. Creo que las pocas veces que lo vi derrotado, fue cuando supo que su mama tenia cáncer, luego cuando ella murió, lo vi destrozado, y cuando iban a amputarle la pierna, quiso incluso mejor morir, mas sin embargo se levantó, no una si no muchas veces, porque tenia que luchar por él y por su familia. Creo que es bueno mencionar que en esos momentos, siempre contó con el apoyo de una gran mujer que es mi madre, que siempre estuvo al pie del cañón, apoyándolo con todas sus fuerzas, que no le importaba pasar noches en velas, no le importaba que le aventara la comida encima, que no le importó nada, con tal de estar con él, porque en un lenguaje muy especial, ellos se amaron. Muestra de ello es, que a pesar de la gravedad que mi padre traía días atrás, él soportó llegar hasta el día del aniversario numero 30 de bodas; creo que hizo un esfuerzo para llegar hasta esos momentos, él quería darle su corazón, de regalo a esa mujer que estuvo con él en las buenas y en las malas, que cuidó de él, que le dio a sus hijos, hijos que para él eran su tesoro sin distinción alguna: Ese tipo de amores ya no existen ahora; amores a prueba de fuego, que logran pasar adversidades y siguen ahí juntos. Por lo que mi madre dice, los años en los que más disfrutó a mi padre, fueron los dos últimos años de su vida, cuando después de un problema mío, y después de haber tomado todos juntos una terapia, fue cuando por primera vez escuché de sus labios un “te amo” para todos nosotros. Sabíamos que él nos quería, mas sin embargo, él no era expresivo “no me enseñaron a amar” fueron sus palabras ese día, y fue un día de cambios en todos, porque mi padre fue otra persona: ya permitía que mi madre lo besara, lo abrazara, lo apapachara. Mis hermanos y yo, ya podíamos abrazarlo y besarlo, fue un gran cambio que a todos nos ayudó. Eso si, él siempre estuvo apoyándonos, ayudándonos, educándonos, y agradezco que me haya educado y que me haya dado las armas para defenderme, a pesar de las adversidades que hay en la vida. Siempre le estaré agradecida a Dios, por el padre que me dio. Gracias a Dios y los padres que me dio, soy la mujer profesionista y la persona que ahora soy, sobre todo, gracias a mi papá y a mi mamá por los valores que me dieron, eso no se paga con nada, son como tesoros que ellos te heredan.
Muchos de ustedes que están leyendo esto, solo critican las cosas malas, los errores que he cometido, pero nadie habla de las cosas que hice y que hecho por mi familia, pero no me interesa que lo hagan, me doy por bien servida compartiendo con mi familia parte de mi éxito profesional, porque gracias a ellos yo sigo adelante, ellos son el motor de mi vida, y por ellos mientras Dios me preste vida, seguiré luchando para mejorar en todos los aspectos de mi vida, eso sí siempre con la firme convicción de no pisotear a las personas con tal de lograr mis metas y objetivos, también con la firme convicción de que la humildad debe de ir siempre por delante, eso es lo que te hace grande con tu entorno, humildad que a muchos de nosotros nos falta, cuesta aprenderla, cuesta forjarla, porque por naturaleza el hombre es egocéntrico, orgulloso, prepotente. Sin embargo, el practicar la humildad te da las mejores satisfacciones en la vida...
Tenemos que recordar que somos el reflejo de lo que aprendemos, somos el reflejo de nuestros padres… para bien o para mal, pero eso somos… lamentablemente muchos de nosotros a pesar de haber recibido una educación buena en casa, que es donde se forja nuestro carácter y nuestra educación, sentimos que eso no es suficiente y tomamos patrones de gente que no es la mas indicada, eso si es de lamentarse. Pero bueno, la vida tarde o temprano deja a la gente ubicada en su justa dimensión… y ¿cual es su justa dimensión?… en la que con hechos demostramos estar, fíjense bien en lo que dije hechos, no palabras… todo absolutamente todo se debe de demostrar solo que con humildad y CERO soberbia, no estamos en el lugar que estamos por casualidad, cada uno tiene una misión que realizar, solo hagámoslo sin envidias y sin rencores… solo cumple tu misión… cada individuo tiene la suya. Nada es por casualidad lo que hagas, hazlo con esmero y eso hará que trasciendas en tu vida.
Mi padre “el viejo” como muchos de nosotros lo llamamos, me enseñó a no meterme en la vida de los demás, cosa que para muchos de nosotros es como el pan de todos los días, no hemos aprendido a respetar el espacio, las decisiones y la vida de las demás personas, creo que mientras no te pidan, mientras no te hagan daño con sus cosas, cada ser humano es libre de hacer con su vida lo que mejor le parezca, al final, ellos son los únicos que tendrán que asumir la consecuencia de todos sus actos. Aprendamos que parte de la educación del ser humano es el respeto hacia los demás, desde la forma de tratarlos hasta la forma de invadir su vida “privada”, a eso también se le llama cultura, pero bueno, hay muchos aquí que no saben ni siquiera lo que significa leer un libro, un libro que pueda ayudar a darte cultura, educación. Les apuesto que muchos de ustedes están dentro de los mexicanos que no leen ni un libro en el transcurso del año, digo ustedes porque gracias a Dios, leo en promedio de 4 a 5 libros al año, libros que me han ayudado mucho, a abrirme el panorama, y aunque se burlen, me han dado cultura y han ayudado a reforzar mi educación. Cuantos de ustedes pueden sentarse a una mesa a tomar un café y no cervezas, a dialogar con alguien no de chistes, no criticando a zutanito y a fulanito, no deseando lo que el otro tiene, si no debatiendo de temas de interés, como por ejemplo algo de los ultimas semanas, el aumento de la gasolina, la vida corta que le queda al seguro social, como que cuando se terminen los yacimientos de petróleo que hay en México, que es una cosa que ya es una realidad …¿ que vamos a hacer? Si es la principal fuente de divisas de nuestro país, casi a la igualdad con las divisas que mandan nuestros paisanos desde el “otro lado”. Necesitamos cambiar nuestra actitud si es que queremos darles a nuestros hijos los mejores ejemplos de vida, los mejores valores para su desarrollo como personas y como profesionistas. Como mi padre decía: el respeto al derecho ajeno es la paz y la conservación de los dientes.
Analicemos la situación y hagamos el intento de darle a ellos un mejor futuro, sobre todo los que ya están experimentando ser padres. HOY POR HOY AGRADEZCO A MI PADRE Y A MI MADRE TODO LO QUE ME DIERON Y ME SIGUEN DANDO, PORQUE AUNQUE MI PADRE YA NO ESTA CON NOSOTROS EL SIGUE PRESENTE EN MI MENTE Y EN MI CORAZON.
Esto es un regalo en tu cumpleaños número 57 (septiembre del 2007)
Feliz cumpleaños papá.
Tu hija Naira














0 comentarios:
Publicar un comentario