Tuzantán, Chiapas. Agosto 17.- Don Fernando Velázquez, recuerda perfectamente que los antiguos preparaban su café a base de tortilla de maíz tostada.“En aquel tiempo que se iba a conocer de Nescafé y de los que hay ahora. Todo era natural”, agrega.
En este municipio, que fue en su momento uno de los principales productores del grano arábico en la época de oro, hay testimonios del café de tortilla.
“Lo que recuerdo, es que antes nuestros abuelos o bisabuelos acostumbraban a hacer como totopos de maíz y las tostaban en el comal. Y de eso, hacían polvo y la echaban, como el café de ahora, en el agua y eso tomaban”, explica Don Fernando, quien se dedica a la cosecha de maíz, cacao y hortalizas en este municipio.
Hombre de campo, asegura que en las tazas, que eran de barro, quedaba el asiento de aquel café, 100 por ciento natural.
“Era sabrosísimo. Solo se sentía el sabor”, exclama, en medio de la plática, en su casa en donde aún conserva un fogón y la tradición de elaborar tortillas de maíz a mano.
Sin embargo, en algunos casos recurren más a las echas de maquina, por la rapidez y la comodidad.
El café de tortilla, aún se dejó ver en los hogares del vecino municipio de Huixtla en los años ’80, cuando se dio el llamado “apagón de la Costa”.
En Tuzantán, sobre todo en las comunidades, muy remotamente se prepara este café, pues ha sido desplazado por los envasados.
Un grupo de huixtlecos tiene la intención de regresar a esta bebida tradicional y natural, pero también sería vendido en conservadores. (Redacción/Zona Costa)
En este municipio, que fue en su momento uno de los principales productores del grano arábico en la época de oro, hay testimonios del café de tortilla.
“Lo que recuerdo, es que antes nuestros abuelos o bisabuelos acostumbraban a hacer como totopos de maíz y las tostaban en el comal. Y de eso, hacían polvo y la echaban, como el café de ahora, en el agua y eso tomaban”, explica Don Fernando, quien se dedica a la cosecha de maíz, cacao y hortalizas en este municipio.
Hombre de campo, asegura que en las tazas, que eran de barro, quedaba el asiento de aquel café, 100 por ciento natural.
“Era sabrosísimo. Solo se sentía el sabor”, exclama, en medio de la plática, en su casa en donde aún conserva un fogón y la tradición de elaborar tortillas de maíz a mano.
Sin embargo, en algunos casos recurren más a las echas de maquina, por la rapidez y la comodidad.
El café de tortilla, aún se dejó ver en los hogares del vecino municipio de Huixtla en los años ’80, cuando se dio el llamado “apagón de la Costa”.
En Tuzantán, sobre todo en las comunidades, muy remotamente se prepara este café, pues ha sido desplazado por los envasados.
Un grupo de huixtlecos tiene la intención de regresar a esta bebida tradicional y natural, pero también sería vendido en conservadores. (Redacción/Zona Costa)














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