“Este pueblo, tierra de tradiciones y costumbres arraigadas, que con sus legendarias y misteriosas leyendas y mitos, enriquece la vida con la eterna presencia de la piedra, sobre la cumbre de la Madre Sierra, quien observa, cual guardián el devenir de un pueblo de grandeza histórica, religiosa y mística, de grandes hombres, que se forjan para el progreso y que dan paso a la modernidad, pero sin olvidar las raíces de sus festividades, como lo es la celebración del Santo Patrono San Francisco de Asís, celebrada el 4 de Octubre que le da una peculiaridad a su pueblo religioso”.Esta es parte de la introducción del trabajo de investigación denominado “Conociendo mis raíces, tradiciones y costumbres de mi pueblo”, que fue presentado al Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, y que da a conocer la cofradía, que desde tiempos remotos rinden tributo al patrón de pueblo, particularmente de las actividades que realizan los Chiapacorseños y los Itmsmeños-Oaxaqueños.
De esta forma, cumplimos 3 meses de dar a conocer la historia de nuestra legendaria ciudad de la piedra, cuando precisamente durante Enero del 2007 se cumplirá 521 años de que fue fundada por aztecas, 127 años de que la familia Paz fundó el Nuevo Huixtla y 76 años de obtener la categoría de ciudad, y sin que en todo este tiempo las autoridades de los 3 niveles del Gobierno le den la atención que se requiere.
Conforme al trabajo realizado por la Directora de la Casa de la Cultura de Huixtla, Maria Candelaria Mota Imatzu, cuenta la historia que esta celebración religiosa que data de más de 400 años, nace por los primeros misioneros franciscanos que peregrinaban desde San Cristóbal de las Casas, a su paso hacia Guatemala, y que tenían 3 lugares para descansar lo cual aprovechaban para predicar la iglesia católica, siendo Tonalá, Huixtla y Motozintla, por eso estos pueblos veneran a San Francisco de Asís.

Dentro de esta fiesta patronal, hay un encuentro entre dos pueblos que se hermanan en tradición religiosa, que son Tuzantán y Huixtla, quienes se rigen de la Cofradía --un grupo con herencia religiosa--, que cuenta con un cofrado o sitio religioso en donde guardan celosamente una bandera blanca y otra roja y dos Cristos que simbolizan la fe, la hermandad, la fraternidad y todos los valores espirituales que los une y que ha sido heredada de generación en generación.
El Presidente del Cofrado, Artemio Crispín, quien asumió la responsabilidad desde los 16 años, explica que estos símbolos son sacados de su resguardo en la novena del Santo Patrono; es decir, cada 27 de Septiembre, con lo cual da inicio a la Cofradía de San Francisco de Asís, con una ceremonia de bendición para toda la novena y velación de las flores, porque para el 28 de Septiembre se lleva a cabo la primera peregrinación.
La caravana, va acompañada de tambores y chirimillas, así como de danzantes mejor conocidos como “parachicos”, acompañados de la imagen de San Francisco de Asís, quienes “van con toda la fe a visitar a San Miguel de Arcángel a Tuzantán, un pueblo cercano con tradiciones religiosas donde se da un encuentro en la puerta de la Iglesia con la salutación de imágenes de San Francisco y de San Mateo, mientras a su paso tiran coloridos pétalos de diferentes flores.
Para el día 29, en la casa del Cofrado los hombres adornan el altar tejiendo palma de manaca y flores de diferentes colores, porque el día 30 llega a Huixtla en peregrinación San Mateo de Tuzantán para venerarlo.
El 1 de Octubre, es la velación de San Mateo, para llevarlo al día siguiente a la visita de la Iglesia de San Francisco de Asís, quien regresa a la casa del Cofrado, y el día 3 a las 12 del día, los peregrinos bajo los incandescentes rayos del sol caminan con los chirimilleros y la música de viento, quienes son esperados con grandes tinas de agua fresca de pozol --bebida preparada con cacao-- y de peroles de comida tradicional como caldo de pollo guisado con yerbas especiales.
En tanto, “ameniza la marimba que se afina con la resolana que agota en la espera, pero no amedrenta el espíritu de los peregrinos, pues suena y retumba la diana, se escuchan los aplausos de gozo, danzan los parachicos y los tambores con la chirimilla y otros tantos toman a grandes sorbos la bebida que está bendecida con rituales de esa herencia religiosa del Cofrado”, expone la funcionaria, que convivió con este grupo.
Cae la tarde en la espera de la úl
tima vela para lo cual las potrias, que son las dueñas de las casas donde se velaron los santos, preparan con un numeroso grupo de mujeres las tinas de café, atole de granillo, pinol y tamales para todo el pueblo que llega a unirse a la festividad.Siendo las 7 de la noche, en un ritual excepcional, prenden 6 antorchas de madera de ocote y toman la luz de una misma mecha que iluminará no solo el camino que los guiará a la iglesia, sino que también el alma de los antepasados que desde un rincón del cielo comparten este espíritu de fe “al llevar la corona a la Iglesia”. Al regreso se reza el rosario y se vela toda la noche con música, se reparten tamales y los atoles.
El 4 de Octubre, a las 7 de la mañana los peregrinos llegan con San Mateo para la salutación en el umbral de la puerta de la Iglesia, con lo cual se da paso a la santa misa.
Las celebraciones siguen 15 días más, pero el 5 de Octubre llevan a cabo la levantada de trastes, dando las gracias con oración, pasan por el rosario de flores y cacao y dejan transcurrir 8 días. El 12 de octubre es llevado San Mateo a visitar una comunidad rural y luego lo regresan en peregrinación a Tuzantán de vuelta a su Iglesia.
A pesar que en el 2005, por las inundaciones del Río Huixtla que provocó el Huracán Stan, la casa del Cofrado se vio amenazada, aunque se llevó parte de ella, no así el vestuario que se utilizaba en la fiesta. Ahora, en el 2006, fue muy emotivo por los recuerdos de las casas semi-destruidas, pero “la fe y el amor hacia esta creencia vivirá con la fraternidad ante la adversidad de la naturaleza. Fuimos testigos como la noche paso al amanecer para seguir amando a nuestro prójimo, con nuestras legendarias tradiciones y creencias religiosas y que no morirán ni con la amenaza del propio hombre, ni de los fenómenos naturales”, concluye Mota Imatzu.
Se dice que tanto los itsmeños-oaxaqueños como los chiapacorseños adoptaron esta tradición para agradecer a nuestro pueblo su estancia para quienes comenzaron a emigrar a estas tierras. San Francisco de Asís, particularmente de celebrarse en Octubre, también se festeja en Febrero, por lo cual se realiza la feria, que ahora ya es más comercial que religiosa y cultural.
En esta ocasión, les dejamos 6 fotografías que nos prestó la Directora de la Casa de la Cultura de Huixtla, de la tradición que realiza la cofradía de la ciudad de la piedra. (Investigaciones Especiales/Zona Costa)














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