Exal
Baltazar Juan Ávila
La
deuda del “año de Hidalgo” en Chiapas
Verde.
El Gobierno Federal, los gobiernos estatales o locales y las empresas
paraestatales o privadas pueden necesitar financiamiento, ya sea para realizar
un proyecto de inversión o para mantener sus propias actividades. Estas
entidades pueden conseguir los recursos a través de un préstamo; solicitando un
crédito a un banco o a través de la emisión de un instrumento de deuda. El
mercado de deuda es la infraestructura donde se emiten y negocian los
instrumentos de deuda. El mercado de deuda también se conoce con otros nombres
dependiendo del tipo de instrumentos de deuda negociado. Por ejemplo, si en el
mercado se negocian principalmente instrumentos de deuda que pagan una tasa
fija entonces se denomina mercado de renta fija.
Amarillo.
La obligación fundamental de cualquier administración sin importar el nivel de
gobierno es satisfacer las necesidades de su población; pero la necesidad de
mantener su hacienda pública saneada le impide contar con más de lo que está
planeado que va a percibir, emprender acciones no programadas, o gastar más de
lo presupuestado.
Los
estados y sus municipios deben recurrir para su financiamiento en primer lugar
a sus fuentes ordinarias de ingresos: impuestos recaudados por sus propias
autoridades o percibidos como participaciones en impuestos cobrados a nivel
federal, derechos, productos y aprovechamientos; así como a las transferencias
de otros niveles de gobierno consistentes en apoyos otorgados por la Federación
para el desarrollo de los gobiernos subnacionales, o en ayuda otorgada por los
estados para el desarrollo de sus municipios. Si estos recursos resultan
insuficientes para financiar los programas previstos en sus planes de trabajo,
pueden entonces acudir a los ingresos extraordinarios provenientes del crédito.
Las
deficiencias administrativas a nivel local, sobre todo municipal, disminuyen
notablemente la aptitud de sus gobiernos para dar solución a las necesidades
que en forma cada vez más apremiante plantean los ciudadanos de sus respectivas
jurisdicciones, porque su recaudación está muy por debajo del rendimiento
potencial de sus fuentes de ingresos.
Los
gravámenes a la propiedad raíz, base de la imposición municipal, pueden
producir copiosa recaudación si están bien administrados; pero por temor a
perder apoyo político prevalecen el compadrazgo, los compromisos políticos y
las posturas populistas, lo que impide el manejo eficiente de la recaudación,
que en los municipios más alejados de la capital, en algunos estados, llega a
ser nula.
Sea
porque los impuestos federales y estatales están mejor administrados, o porque
en el ámbito municipal exista por parte de la ciudadanía mayor conciencia
tributaria respecto a su cumplimiento, el caso es que la resistencia al pago es
mayor tratándose de gravámenes municipales, en ocasiones son los organismos
descentralizados los que más se resisten a pagar tributos a los ayuntamientos.
Para
remediar esta situación, amén de impulsar la educación tributaria de los
contribuyentes, es indispensable terminar con el caciquismo y mantener un
adiestramiento permanente del personal de las haciendas públicas locales, para
que a pesar de la rotación los responsables de tomar y ejecutar las decisiones
financieras cuenten con información y personal capacitado para apoyar sus
funciones. Asimismo las autoridades locales deben impedir que los créditos
fiscales prescriban, iniciando oportunamente el procedimiento de ejecución y
llevándolo hasta sus últimas consecuencias.
Esto
es lo que recomiendan los conocedores de finanzas publicas, ahora nos hacemos
la siguiente pregunta:
¿Por
qué solicitar un préstamo cuando está por terminarse el sexenio?
Rojo.
Una vez más los diputados locales integrantes de la LXIV Legislatura se
despachan con la cuchara grande.
Ya
para concluir el periodo, esta legislatura local, aprueban una deuda por más de
¡mil 25 millones de pesos! Los cuales se aplicarán al financiamiento “de
inversiones públicas productivas”.
El
único diputado que no estuvo de acuerdo y voto en contra de que se aprobara
dicho endeudamiento fue Carlos Mario Estrada Urbina del Partido del Trabajo,
siendo este el tercer préstamo en menos de dos años, estos mismos títeres
aprobaron a finales del 2011 una deuda pública por 5 mil 479 millones de pesos,
ese mismo año aprobaron otro préstamo por 4 mil 500 millones.
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y comentarios: exalbja64@hotmail.com Cel
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