México, DF. Mayo 15.- De haber alertado a la población desde el 3 de abril de la presencia de un virus de la influenza desconocido en México, el gobierno pudo haber reducido el número de muertos por causa de lo que luego se conoció como virus porcino o A H1N1. La conclusión es de Miguel Ángel Lezana, director general del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (Cenavece), y uno de los funcionarios clave en el equipo del secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos.
De acuerdo con la información oficial de la Secretaría de Salud, de las 64 personas fallecidas por el virus de la influenza A H1N1 hasta el momento, 50 murieron antes de la emergencia sanitaria lanzada por el secretario de Salud el 23 de abril. Y de acuerdo con Lezana, “seguramente” el número de fallecimientos hubiera sido menor, de haber lanzado la alerta desde los primeros días de abril, cuando las autoridades sanitarias supieron de un nuevo virus de la influenza que no encajaba con los tipos habituales de influenza estacional, una clasificación del virus que se tipificó en ese momento simplemente como virus tipo A en laboratorios mexicanos, y que fue enviado para su estudio hasta el 20 de abril a un laboratorio de microbiología de Canadá, de donde surgió la confirmación de que se trataba del virus de la influenza porcina o A H1N1.
¿Si se hubiera alertado desde entonces, los fallecimientos hubieran sido menos?
Seguramente —dijo el funcionario entrevistado por este diario.
Miguel Ángel Lezana confirmó que desde el 3 de abril sabían de la presencia en México de un nuevo tipo de virus de la influenza, que detectaron en la comunidad de La Gloria, en Perote, Veracruz, y no lo reportaron de forma inmediata a la Organización Mundial de la Salud (OMS), contraviniendo lo establecido en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
“Encontramos los virus de influenza que estuvieron circulando durante la etapa invernal, que son básicamente el virus tipo A H3N2, un virus tipo B, e incluso encontramos algunos virus que se llaman parainfluenza, pero encontramos algunas, en particular la de este niño de Veracruz (Édgar Hernández), que el estudio, tanto el que se hizo en el laboratorio estatal de salud pública de Veracruz, como el que repetimos nosotros en nuestro laboratorio central, nos decía que era virus de influenza, que era tipo A, pero el análisis de laboratorio no permitía identificar con toda claridad el subtipo; nosotros tomamos la muestra el 3 de abril”.
¿En cuanto se toma la muestra se tienen los resultados?
Se hace la inmunofluorescencia. Teníamos una muestra con problemas de no poderla subtipificar, pero al mismo tiempo teníamos otras muestras que nos daban positivo a influenza A H3N2. La hipótesis de trabajo en ese momento, era que se trataba de un brote de influenza causado por estas cepas que estuvieron circulando durante el invierno.
De acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional de la Organización Mundial de la Salud, el gobierno mexicano incumplió la norma internacional de dar aviso a tiempo de eventos epidemiológicos inusuales, y desestimó información vital para la detección oportuna del nuevo subtipo de virus de la influenza que puso en jaque al gobierno mexicano y causó paranoia en el mundo.
El Reglamento Sanitario Internacional consigna que “si un Estado tiene pruebas de que se ha producido un evento imprevisto o inusual, cualquiera que sea su origen o procedencia, que podría constituir una emergencia de salud pública (…) facilitará a la OMS toda la información (…)”.
El RSI establece que un evento “inusitado o imprevisto”, así como un caso de “gripe humana causada por un nuevo subtipo de virus”, constituyen una emergencia de salud pública de importancia internacional, y tendrá que ser notificada a la OMS. El reglamento también establece que la “insuficiente capacidad de laboratorio para investigar el evento” es una razón más que suficiente para solicitar la ayuda de forma inmediata.
¿Por qué no se informó a la OMS el 3 de abril que se tenía un virus no identificado?
Informamos a la OMS en cuanto concluimos el estudio del brote de Perote, el 12 de abril.
Pero, ¿había que informar desde que detectaron el 3 de abril el virus desconocido?
No, porque eso es algo que siempre había sucedido, y no sólo en México; Estados Unidos, por ejemplo, no notifica a la OMS que tiene dos casos de influenza con un tipo A no subtipificado, eso no lo informaron; ellos informaron hasta el 20 de abril, que es cuando sacaron que era un nuevo virus, pero los casos son de finales de marzo; ellos desde finales de marzo sabían que tenían casos, sabían que era tipo A, pero no podían identificar el subtipo, y eso no lo notificaron.
¿Por qué México no mandó inmediatamente la muestra del niño Édgar Hernández a Canadá para identificar el subtipo del virus?
Porque en ese momento la inmunofluorescencia era el estándar que se aplicaba en todos los laboratorios. En Canadá hubieran encontrado el mismo resultado que nosotros.
Pero hubiera adquirido importancia un nivel de alerta más alto.
Posiblemente.
Para efectos de una alerta sanitaria, era un virus desconocido.
No necesariamente; ubiquémonos en la fecha, estamos a principios de abril, tenemos un brote, clínicamente es influenza, tenemos resultados positivos de inmunofluorescencia para virus A H3N2, para influenza tipo B, e incluso algunos de parainfluenza, y tenemos uno que no es subtipificable, cuál es la conclusión en ese momento, con esos datos se hace, por una razón no la puedo subtipificar, pero sé que es A y sé que tengo a A H3N2 circulando, lo más probable es que sea A H3N2, que por alguna razón no lo puedo subtipificar.
Miguel Ángel Lezana defiende el hecho de haber lanzado una alerta sanitaria el 17 de abril, el mismo día en que el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, abandonó el país luego de una estancia de dos días en suelo mexicano. “Tomamos la decisión de lanzar una alerta epidemiológica el día 17 de abril, e incluso se dio una conferencia de prensa, pero no tuvimos quizás el impacto mediático porque es el día que estaba aquí el presidente Obama o porque era viernes”.
¿Por qué no lo hicieron antes?
Porque no teníamos toda la información para poderlo hacer.
Pero el día 15 tenían la misma información que el 17...
No, el 15 estábamos analizando la información de San Luis Potosí y del INER; fue cuando terminamos de analizar esa información cuando lanzamos la alerta.
¿Sabiendo lo que sabe ahora, hubiera mandado la muestra del niño Édgar Hernández el 3 de abril a Canadá?
Si en ese momento supiera lo que sé ahora, sí, sí lo hubiera mandado.
¿Si se hubiera alertado desde entonces, los fallecimientos hubieran sido menos?
Seguramente. (Retomado del periódico El Universal)
De acuerdo con la información oficial de la Secretaría de Salud, de las 64 personas fallecidas por el virus de la influenza A H1N1 hasta el momento, 50 murieron antes de la emergencia sanitaria lanzada por el secretario de Salud el 23 de abril. Y de acuerdo con Lezana, “seguramente” el número de fallecimientos hubiera sido menor, de haber lanzado la alerta desde los primeros días de abril, cuando las autoridades sanitarias supieron de un nuevo virus de la influenza que no encajaba con los tipos habituales de influenza estacional, una clasificación del virus que se tipificó en ese momento simplemente como virus tipo A en laboratorios mexicanos, y que fue enviado para su estudio hasta el 20 de abril a un laboratorio de microbiología de Canadá, de donde surgió la confirmación de que se trataba del virus de la influenza porcina o A H1N1.
¿Si se hubiera alertado desde entonces, los fallecimientos hubieran sido menos?
Seguramente —dijo el funcionario entrevistado por este diario.
Miguel Ángel Lezana confirmó que desde el 3 de abril sabían de la presencia en México de un nuevo tipo de virus de la influenza, que detectaron en la comunidad de La Gloria, en Perote, Veracruz, y no lo reportaron de forma inmediata a la Organización Mundial de la Salud (OMS), contraviniendo lo establecido en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
“Encontramos los virus de influenza que estuvieron circulando durante la etapa invernal, que son básicamente el virus tipo A H3N2, un virus tipo B, e incluso encontramos algunos virus que se llaman parainfluenza, pero encontramos algunas, en particular la de este niño de Veracruz (Édgar Hernández), que el estudio, tanto el que se hizo en el laboratorio estatal de salud pública de Veracruz, como el que repetimos nosotros en nuestro laboratorio central, nos decía que era virus de influenza, que era tipo A, pero el análisis de laboratorio no permitía identificar con toda claridad el subtipo; nosotros tomamos la muestra el 3 de abril”.
¿En cuanto se toma la muestra se tienen los resultados?
Se hace la inmunofluorescencia. Teníamos una muestra con problemas de no poderla subtipificar, pero al mismo tiempo teníamos otras muestras que nos daban positivo a influenza A H3N2. La hipótesis de trabajo en ese momento, era que se trataba de un brote de influenza causado por estas cepas que estuvieron circulando durante el invierno.
De acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional de la Organización Mundial de la Salud, el gobierno mexicano incumplió la norma internacional de dar aviso a tiempo de eventos epidemiológicos inusuales, y desestimó información vital para la detección oportuna del nuevo subtipo de virus de la influenza que puso en jaque al gobierno mexicano y causó paranoia en el mundo.
El Reglamento Sanitario Internacional consigna que “si un Estado tiene pruebas de que se ha producido un evento imprevisto o inusual, cualquiera que sea su origen o procedencia, que podría constituir una emergencia de salud pública (…) facilitará a la OMS toda la información (…)”.
El RSI establece que un evento “inusitado o imprevisto”, así como un caso de “gripe humana causada por un nuevo subtipo de virus”, constituyen una emergencia de salud pública de importancia internacional, y tendrá que ser notificada a la OMS. El reglamento también establece que la “insuficiente capacidad de laboratorio para investigar el evento” es una razón más que suficiente para solicitar la ayuda de forma inmediata.
¿Por qué no se informó a la OMS el 3 de abril que se tenía un virus no identificado?
Informamos a la OMS en cuanto concluimos el estudio del brote de Perote, el 12 de abril.
Pero, ¿había que informar desde que detectaron el 3 de abril el virus desconocido?
No, porque eso es algo que siempre había sucedido, y no sólo en México; Estados Unidos, por ejemplo, no notifica a la OMS que tiene dos casos de influenza con un tipo A no subtipificado, eso no lo informaron; ellos informaron hasta el 20 de abril, que es cuando sacaron que era un nuevo virus, pero los casos son de finales de marzo; ellos desde finales de marzo sabían que tenían casos, sabían que era tipo A, pero no podían identificar el subtipo, y eso no lo notificaron.
¿Por qué México no mandó inmediatamente la muestra del niño Édgar Hernández a Canadá para identificar el subtipo del virus?
Porque en ese momento la inmunofluorescencia era el estándar que se aplicaba en todos los laboratorios. En Canadá hubieran encontrado el mismo resultado que nosotros.
Pero hubiera adquirido importancia un nivel de alerta más alto.
Posiblemente.
Para efectos de una alerta sanitaria, era un virus desconocido.
No necesariamente; ubiquémonos en la fecha, estamos a principios de abril, tenemos un brote, clínicamente es influenza, tenemos resultados positivos de inmunofluorescencia para virus A H3N2, para influenza tipo B, e incluso algunos de parainfluenza, y tenemos uno que no es subtipificable, cuál es la conclusión en ese momento, con esos datos se hace, por una razón no la puedo subtipificar, pero sé que es A y sé que tengo a A H3N2 circulando, lo más probable es que sea A H3N2, que por alguna razón no lo puedo subtipificar.
Miguel Ángel Lezana defiende el hecho de haber lanzado una alerta sanitaria el 17 de abril, el mismo día en que el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, abandonó el país luego de una estancia de dos días en suelo mexicano. “Tomamos la decisión de lanzar una alerta epidemiológica el día 17 de abril, e incluso se dio una conferencia de prensa, pero no tuvimos quizás el impacto mediático porque es el día que estaba aquí el presidente Obama o porque era viernes”.
¿Por qué no lo hicieron antes?
Porque no teníamos toda la información para poderlo hacer.
Pero el día 15 tenían la misma información que el 17...
No, el 15 estábamos analizando la información de San Luis Potosí y del INER; fue cuando terminamos de analizar esa información cuando lanzamos la alerta.
¿Sabiendo lo que sabe ahora, hubiera mandado la muestra del niño Édgar Hernández el 3 de abril a Canadá?
Si en ese momento supiera lo que sé ahora, sí, sí lo hubiera mandado.
¿Si se hubiera alertado desde entonces, los fallecimientos hubieran sido menos?
Seguramente. (Retomado del periódico El Universal)














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