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miércoles, 13 de mayo de 2009

“IVA en alimentos, en lugar de IETU, una opción”: Calderón

México, DF. Mayo 12.- Durante su gira por el norte del país, el presidente Felipe Calderón reconoció que la baja recaudación tributaria “podría afectar -aún más- la calificación financiera internacional de México”, y que por ello es imposible pensar en disminuir el precio del diesel.
En una reunión en Saltillo, Coahuila, empresarios locales le sugirieron suprimir el IETU y aplicar en su lugar el IVA a alimentos y medicinas.
Calderón respondió que, en efecto, “mientras más generales sean los impuestos es mejor”. Pero aclaró que dependería de encontrar un ambiente propicio en la próxima Legislatura.
Este martes el periódico El Universal publicó que la calificadora de riesgo Standard & Poor’s modificó la perspectiva de la deuda de México de estable a negativa, situación que afectará el costo de financiamiento del país y empresas en el mediano plazo, dijeron analistas.
Ayer, Moody’s, otra firma evaluadora de riesgo, inició con la baja de las calificaciones de empresas privadas como Femsa, que la puso en revisión.
Además, el riesgo país para México repuntó 89% del viernes a este lunes, para colocarse en 279, cuando al cierre de la semana pasada el indicador estaba en 256 puntos.
Pese a ello, Alejandro Werner, subsecretario de Hacienda, descartó un impacto negativo por el cambio en la perspectiva de nuestro país.
Añadió que lo informado por la calificadora “no fue una novedad para quienes compran papel soberano y de hecho ya lo tenían por descontado”; no obstante, el nerviosismo de los inversionistas ya se reflejó en la cotización de algunas acciones.

Decisión de S and P encarecerá el crédito
El gobierno mexicano y también las empresas que operan en el país deberán enfrentar un obstáculo más en el tema financiero. Este lunes, la calificadora de riesgo Standard & Poor’s modificó la perspectiva de la deuda de México de estable a negativa, situación que afectará el costo de financiamiento del país y empresas en el mediano plazo, comentaron analistas.
Agregaron que se espera una revisión general en la calificación de las empresas que tienen deuda en el extranjero, por un efecto natural ante el cambio de perspectiva de la deuda del gobierno mexicano.
Ayer, Moody’s, otra firma evaluadora de riesgo, inició con la baja de las calificaciones en empresas privadas como FEMSA, que la puso en revisión para posible baja.
Además, el riesgo país para México repuntó 89% del viernes a este lunes, para colocarse en 279 puntos, cuando al cierre de la semana pasada este indicador estaba en 256 puntos.
Ante este escenario, Alejandro Werner, subsecretario de Hacienda, descartó un impacto negativo por el cambio en la perspectiva de México.
“Estamos de acuerdo con los retos que comenta el reporte de Standard and Poor’s, pero no coincidimos con la perspectiva negativa”, sostuvo durante una conferencia de prensa, en la que se dio a conocer el programa de garantías que se otorgará a seis Sofoles y Sofomes que renovarán papeles de deuda con vencimiento entre 2009 y 2010.
El funcionario añadió que lo informado por la calificadora “no fue una novedad para quienes compran papel soberano y de hecho ya lo tenían por descontado”.
No obstante, en la cotización de acciones de algunas empresas mexicanas ya se reflejó el nerviosismo de los inversionistas. Ayer, los títulos de Cemex reportaron una caída de 4.76%, para ubicar su precio en 11.97, como resultado del cambio de perspectiva en la deuda del país, dijeron operadores del mercado accionario.
Las empresas no tienen cambios
Sin embargo, Standard & Poor’s informó que por el momento no modificará la perspectiva en las calificaciones de empresas como América Móvil, Teléfonos de México, Grupo Televisa, Coca-Cola FEMSA y Kimberly-Clark México.
En contraste, modificó la perspectiva a negativa a ocho instituciones financieras del país, como a BBVA Bancomer, Banamex, Santander, ING Bank de México, Asigna, Compensación y Liquidación, Banobras, Infonavit y el IPAB.
Gerardo Copca, director de análisis de mercado de capitales de Metanálisis, dijo que el cambio de perspectiva no quiere decir que México vaya a perder el grado de inversión, pero sí podría encarecer el crédito de las firmas en futuras colocaciones de papel.
Agregó que el impacto sobre los créditos que soliciten tanto el gobierno federal como empresas será por el momento moderado.
Por su parte, el subdirector de análisis de Ixe, Carlos A. González, comentó que, tras el cambio de la perspectiva de la deuda soberana de México, los mercados financieros nacionales reaccionaron ligeramente, pues los bonos de largo plazo aumentaron apenas 10 puntos base, la BMV bajó 1.03% y el peso se depreció 12 centavos.
Agregó que la decisión de Standard & Poor’s de cambiarle la perspectiva a México no es como algo “catastrófico”, sino más bien es como una “señal de alerta”, y el gobierno tiene que aplicar más medidas que ayuden a promover el crecimiento económico, y destacó que a las empresas mexicanas que deseen hacer colocaciones de papel de largo plazo en los mercados internacionales sí les costaría un poco más caro conseguir los recursos monetarios.

Hacienda no comparte la visión negativa
El gobierno federal no comparte la visión negativa sobre la evolución de la economía mexicana a corto plazo, expresó este martes Alejandro Werner, subsecretario de Hacienda, al comentar un reporte emitido el lunes por Standar and Poor’s (S&P), que anticipó una contracción de la economía de 5.5 por ciento este año y alertó sobre la debilidad de las finanzas públicas.
México tiene en 2010 un importante reto fiscal y eso lo sabemos, dijo Werner ante reporteros. Expuso que la consideración de S&P sobre la situación fiscal del país es un llamado de atención que la Secretaría de Hacienda tiene muy presente.

Contracción de 5.5%

El lunes pasado S&P cambió de estable a negativa la perspectiva sobre la deuda emitida por el gobierno mexicano y las paraestatales Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad. La modificación no afecta el llamado grado de inversión sobre la deuda pública mexicana y sólo significa que ahora las posibilidades de incumplimiento son mayores.
La revisión de la perspectiva de México a negativa refleja nuestra evaluación sobre el deterioro en sus posiciones fiscal y externa, explicó el lunes Lisa Schineller, analista de S&P. Esto se combina con la posibilidad de que el Congreso, tras las elecciones legislativas de este año, no resuelva adecuadamente la flexibilidad en la política fiscal de México, añadió.
Este martes, en una conferencia telefónica desde Nueva York, Schineller ratificó el pronóstico de que la economía mexicana tendrá una contracción de 5.5 por ciento este año y una débil recuperación en 2010, con un avance de sólo uno por ciento. La analista dijo que la suspensión de actividades por la epidemia de gripe A-H1N1, provocará una caída de medio punto del PIB (equivalente a unos 50 mil millones de pesos). Expuso que la contingencia sanitaria impuesta por los gobiernos federal y locales, y que paralizó actividades en varias regiones del país por cinco días, limitará la recuperación económica en el segundo trimestre.
En la conferencia de este martes, la especialista destacó que la razón de la calificadora para colocar en perspectiva negativa la deuda pública mexicana tiene que ver con la insuficiencia de recursos fiscales por parte del Estado y la dependencia de los ingresos petroleros.
Ha habido una gran dependencia presupuestaria en el petróleo por bastante tiempo, dijo. Lo vulnerable de las finanzas públicas se hacen más evidentes en tiempos como los actuales en que las crisis demandan mayor gasto para hacer frente a la caída, abundó.
Werner comentó ayer que el país no enfrenta dificultades fiscales este año, debido a la adquisición de la cobertura de ingresos petroleros que, a pesar de la caída en el precio, garantiza que el gobierno federal tendrá los recursos previstos en el presupuesto de 2009. El reto importante en materia fiscal es para 2010, pero en el gobierno, en el Congreso y en la sociedad tenemos una historia que avala el manejo responsable de las finanzas públicas, dijo.
No tienen suficiente flexibilidad operativa y financiera para lidiar con el riesgo, explica
Juan Antonio Zúñiga
Standard & Poor’s, una de las más importantes empresas consultoras del mundo, pasó de estable a negativa la perspectiva en escala global de Petróleos Mexicanos y ocho instituciones financieras que operan en México, una vez que modificó en el mismo sentido su punto de vista sobre las calificaciones soberanas del país por el deterioro de sus posiciones fiscal y externa.
Las instituciones financieras que han sido puestas en perspectiva negativa son: BBVA Bancomer, Banamex, Banco Santander, ING Bank México, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) y el fideicomiso Asigna, Compensación y Liquidación, según análisis enviados por Standard & Poor’s a los inversionistas mexicanos a través del mercado bursátil.
En opinión de la calificadora, bajo las circunstancias financieras que prevalecen en el mundo y un panorama económico más complicado en México, estas instituciones no tienen suficiente flexibilidad operativa y/o financiera para lidiar con el riesgo indirecto del soberano, en particular, a medida que se intensifica en un entorno más complicado.
Resume: Consideramos que bajo las actuales circunstancias, de presentarse un escenario de estrés del soberano, las instituciones financieras en México podrían seguir la misma tendencia debido a los importantes vínculos que tienen sobre la liquidez y el deterioro de activos, y en nuestra óptica, de un entorno económico más adverso y una dinámica del negocio más lenta en el sector.

Deterioro de posiciones
En la víspera, Standard & Poor’s Ratings Services informó desde su sede en Nueva York que revisó la perspectivas de las calificaciones soberanas de México de estable a negativa, debido al deterioro en sus posiciones fiscal y externa, aunado a la posibilidad de que el Congreso, tras las elecciones legislativas de este año, no resuelva adecuadamente la falta de flexibilidad en la política fiscal de México.
El fundamento de su revisión, de estable a negativa en la perspectiva de las calificaciones soberanas del país, fue: Esperamos que la posición fiscal de México se deteriore en 2009 y 2010, al igual que ocurrirá en muchos otros países. Sin embargo, el deterioro de las finanzas públicas de México acentúa las vulnerabilidades fiscales estructurales subyacentes del país, tales como su dependencia presupuestaria de los ingresos petroleros, la ausencia de ahorros fiscales significativos y una baja base tributaria no petrolera.

Escenario fiscal desafiante
Todos estos factores conforman un escenario fiscal desafiante, y consideró que los requerimientos financieros del sector público de México se acerquen a 4 por ciento del PIB, y que la deuda neta de este sector se ubique en una proporción equivalente a 43 o 44 por ciento del producto.
Luego de esta evaluación, la calificadora modificó la perspectiva de Petróleos Mexicanos de estable a negativa. Esto refleja, explicó, el perfil financiero altamente apalancado de Pemex y la comparación desfavorable de su tasa de sustitución de reservas en relación con la de otros emisores con grado de inversión, así como la disminución de su volumen de producción.
Apuntó: Los indicadores financieros de la compañía, después de impuestos, son muy débiles para su categoría de calificación, debido a un elevado monto de obligaciones por pensiones sin reservas y a la sustancial porción de sus ingresos que es transferida al gobierno. Esto ha provocado que Pemex financie con deuda la mayor parte de su programa de inversión en los últimos años.
La perspectiva negativa de las calificaciones de Pemex, dijo Standard & Poor’s, refleja la correspondiente a la calificación soberana de México. Aclaró que cualquier alza a las calificaciones de Pemex exigirá la combinación de: una contribución gubernamental de capital suficiente para permitirle un desapalancamiento significativo; que el gobierno reduzca de manera significativa la carga fiscal de Pemex para que la compañía pueda financiar internamente el grueso de sus inversiones para mantenimiento y expansión; la mejora de operaciones, en especial la que corresponde al reemplazo de reservas, y una disminución en los crecientes pasivos por pensiones sin reservas de la empresa.
Y advirtió: Podríamos bajar la calificación en moneda local si el apalancamiento de Pemex sigue subiendo significativamente, si los pasivos por pensiones suben desproporcionadamente y si no mejora la tendencia en el reemplazo de reservas”

Apoyo a 6 sociedades financieras hipotecarias por $10 mil millones
El gobierno federal anunció este martes que apoyará a seis sociedades financieras inmobiliarias para que puedan refinanciar deuda en el mercado bursátil local por 10 mil millones de pesos, en un intento por evitar que esas compañías caigan en un problema de solvencia.
Con este acuerdo se soluciona un problema de liquidez de esa media docena de empresas fianancieras, que en conjunto atienden 25 por ciento del mercado de crédito hipotecario, y para construcción de vivienda en el país, explicó Alejandro Werner, subsecretario de Hacienda.
Las seis sociedades financieras de objeto limitado (Sofoles) y sociedades financieras de objeto múltiple (Sofomes) que serán beneficiadas con el programa gubernamental son: Casa Mexicana, Crédito Inmobiliario, Fincasa, Hipotecaria Su Casita, Hipotecaria Patrimonio e Hipotecaria Vértice, entidades que se dedican a financiar a constructores y desarrolladores de vivienda, así como a personas que adquieren una casa o departamento.
El apoyo del gobierno federal es a través de una garantía sobre la deuda contratada mediante la emisión de papel comercial. Así se da certeza de que estas seis compañías podrán cumplir con sus vencimientos en el mercado bursátil para éste y el siguiente año, comentó Javier Gavito, director general de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), institución de la banca de desarrollo que respaldará los créditos.
Gavito explicó que la SHF garantizará hasta 65 por ciento de la deuda en papel comercial de las seis sociedades hipotecarias privadas con vencimiento éste y el próximo año, por un monto de 10 mil millones de pesos. Los acreedores por esos pasivos son bancos e inversionistas particulares en el mercado accionario local.
El funcionario aseguró que el programa no compromete flujo de recursos públicos hacia esas entidades. A cambio de fungir como aval por dos terceras partes de la deuda en papel comercial, la SHF recibirá garantías de las Sofoles y Sofomes apoyadas. En caso de incumplimiento en sus pagos por parte de las empresas apoyadas, la Sociedad Hipotecaria Federal paga el 65 por ciento de su deuda, pero nos cubrimos con las garantías que nos hayan dado, expuso.
Werner explicó que a partir del último trimestre del año pasado, cuando se agudizó la crisis financiera, el interés de inversionistas por papel asociado al mercado hipotecario disminuyó, debido a que el sector estuvo en el origen mismo de la crisis estadunidense. La menor demanda de títulos hipotecarios provocó un aumento en los costos del financiamiento de las Sofoles y Sofomes hipotecarias en México y la disminución en el plazo a que lograban contratar recursos para refinanciar sus pasivos.
Un problema de liquidez pudo convertirse entonces en uno de solvencia, lo que se buscó evitar con el plan de garantías gubernamentales anunciado este martes, explicó Werner. Una vez que los títulos de deuda de las seis empresas hipotecarias están garantizados en dos terceras partes por el gobierno, consideró, habrá un mayor interés de los inversionistas por tomar esos instrumentos.
El acuerdo permite a esas instituciones que se dediquen al desarrollo de vivienda en vez de distraer esfuerzos en solucionar los problemas de liquidez inmediatos, apuntó.

Respaldo gubernamental
Gavito explicó que el acuerdo permitirá a las seis Sofoles y Sofomes hipotecarias disminuir la cantidad de deuda con vencimiento a corto plazo y que fue emitida sin garantía, para así resolver su problema de liquidez y mejorar su margen financiero. Esto va a permitir que concentren su atención y esfuerzos en continuar financiando al sector vivienda, principalmente a los segmentos de menor ingreso, dijo.
Con la garantía explícita del gobierno federal sobre dos terceras partes de la deuda, también habrá alivio para los acreedores de esas seis entidades, que ahora saben que préstamos que hicieron a las Sofoles y Sofomes sin ningún tipo de garantía ahora serían cubiertos en buena parte por el gobierno federal si las firmas financieras tuvieran problemas de insolvencia.
Lo que ayer destacó Werner fue que las seis empresas que participan en el convenio y que serán respaldadas con la garantía del gobierno son compañías viables, que sólo enfrentan un problema de liquidez por la crisis en el sector financiero.
Luis Robles Miaja, presidente ejecutivo de la Asociación de Bancos de México (ABM), dijo que las garantías puestas a disposición de las financieras hipotecarias por el gobierno contribuyen a garantizar la estabilidad del sistema financiero, algo que nos debe preocupar en estos tiempos y que con esta acción queda despejada cualquier duda respecto de la estabilidad y solvencia.
Parte de los poseedores de papel comercial de esas seis hipotecarias son bancos.
Con el acuerdo se garantiza la estabilidad de la liquidez de estas seis intermediarias, dijo Robles Miaja. La SHF va a otorgar las garantías y eso da seguridad a los inversionistas, añadió. (De Las Agencias)

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