México, DF. Julio 14.- Todos los días millones de mexicanos llevan a su mesa por lo menos una tortilla para complementar su dieta, sin embargo, para algunas familias cada vez se complica más conseguir este alimento, debido a su constante encarecimiento y una serie de fracturas en la cadena productiva del maíz-tortilla que son desconocidos para la mayoría de la población.Afectada por las ineficiencias en el transporte, el consumo energético, la tecnología y la comercialización, esta cadena productiva ha frenado el encarecimiento de la materia prima basado en subsidios, y por ello, al menos por lo que resta de 2008, los productores e industriales afirman que no deben verse aumentos.
“El subsidio que ha dado el gobierno a la gasolina y el diésel permite que no impacte el precio, mientras se mantenga este subsidio se puede controlar, pero si el precio del petróleo llega por arriba de 160 dólares, a fuerza truena”, comentó Carlos Salazar, secretario general de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México (CNPAMM).
Explicó que las compras de maíz para la cosecha del ciclo primavera verano estaban protegidas bajo el esquema de agricultura por contrato, con lo cual no se vieron más aumentos en alimentos como en la primera mitad del año, pero hacia el segundo semestre, la materia prima adquirida ya viene con el precio actualizado, consecuencia de las inundaciones en los campos de Estados Unidos.
“Es una ola que está llegando tarde. Los consumidores van a comprar más caro de lo que compraron en mayo, eso se verá a finales de 2008”, comentó.
Ante el entorno internacional, el productor afirma que durante este año se observará un aumento importante en la siembra de maíz, con lo cual se rebasarán, sin problemas, 24 millones de toneladas de producción nacional, entre la variedad blanca, para consumo humano y la amarilla, destinada en su mayoría a la industria pecuaria.
“Obviamente las necesidades están aumentando, porque se está importando menos maíz amarillo, pues hay poco en el mercado global, consecuencia de las inundaciones en Estados Unidos, ante lo cual, muchos del sector pecuario acuden a compras nacionales, eso hace que la competencia sea más grande, pues les sale igual de caro adquirirlo aquí a comprarlo en el extranjero”, comentó.
Explicó que en el caso del maíz blanco de Sinaloa, que tuvo una producción de 5 millones y medio de toneladas, cuando menos un millón 700 mil toneladas las compró el sector pecuario. En Tamaulipas, ciento por ciento de su cosecha fue adquirida por los engordadores de ganado.
“Se va a competir por el maíz blanco tanto el pecuario como para consumo humano. Eso hace que el precio del blanco baje y se haga más atractivo el amarillo. Ahorita se está pagando 10 por ciento menos el blanco, que históricamente siempre ha sido más caro”, agregó. (De Las Agencias)














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