Chiapa de Corzo, cuna de la cultura de Chiapas
Ildefonso Trinidad/Corresponsal
Chiapa de Corzo, Chiapas. Julio 22.- Actualmente ha comenzado a desarrollarse una nueva sensibilidad internacional: el turismo sostenible, es decir el turismo, medio ambiente y el patrimonio cultural, indicó el profesor Alfredo Torres H, investigador social.
Esta alternativa turística puedan constituir los elementos de una fórmula equilibrada para muchas regiones, explicó, ya que por su propia naturaleza y como ámbito privilegiado, el turismo tendrá que contribuir de forma muy especial al desarrollo sostenible, integrándose en el entorno natural, cultural y humano; respetando los frágiles equilibrios que caracterizan a muchos destinos turísticos.
Se fundó en 1528
Precisó que dentro de los lugares con mayor afluencia de turística se encuentra Chiapa Corzo, situada en la margen derecha del río grande o Grijalva, a 14 Km. de Tuxtla Gutiérrez. Haciendo un poco de historia acerca de esta ciudad colonial, se funda en 1528, con la entrada conquista de Diego de Mazariegos en la que se convertía en una encomienda y mas tarde en una dependencia directa de la corona española, por lo que recibió el nombre de Chiapa de la real corona. En la que creció como la mezcla de tres culturas: la indígena, la europea y la africana, esta ultima aportado por los esclavos negros, que llegaron a la zona en los siglos XV1 y XV11, y que al integrarse a la población ya establecida generaron a actual sociedad chiapacorceña.
También indicó que la plaza de Chiapa de Corzo. Lo rodean los portales constituidos posiblemente en el siglo XV11, el edificio de ayuntamiento y la casa de don Ángel Albino Corzo en el Angulo Noreste. Dentro del perímetro se encuentra la secular Pochota, árbol sagrado, que se relaciona según la tradición, con la fundación de la ciudad, y la torre del reloj construida en los años cincuenta que trato de imitar la arquitectura de la fuente o pila.
Abundó que la pila no sólo cumplía la función práctica de abastecer de agua sino que también era un punto de reunión de los habitantes del pueblo por lo que servia a un doble propósito social.
Su estructura: sobre un planta octagonal, se levanta una estructura formada por un bóveda sobre pilares detenidos por abortantes que repiten el numero ocho. Toda la fuente es de ladrillos, algunos cortados en punta de diamante, la cual le da textura peculiar; construida en la mejor tradición mudéjar (arte musulmán), una cúpula de inspiración renacentista y elementos estructurales derivados del gótico.
Dentro de los trabajos de investigación también destaca que sus festividades se menciona la Fiesta Grande o fiesta de los parachicos, es una celebración mestiza. La Fiesta se hace para honrar a tres santos patronos: el señor de esquipulas, san antonio Abad y san Sebastián martir, los días 15, 17 y 20 de Enero, respectivamente. Como inauguración la noche de 14 aparecen por las calles de la Ciudad grupos de Chuntas, hombres vestidos de mujer y maquillados que usan canastillas con banderas de papel en la cabeza y a y hacen su recorrido nocturno visitando las casas y los templos donde se veneran las imágenes de los santos festejados; festejados con aquellas vienen los músicos de tambor y flauta de carrizo.
Explicó que el alma de la fiesta son los parachicos cuyo disfraz consiste en una máscara de cedro o de huanacastle, tallada con los rasgos característicos y físicos del “español” y la cara con aceite obtenido del insecto al que llaman aje (cocus axin), la áspera cabellera es una peluca de ixtle, fibra de la planta del agave que se adorna con flores y listones.
El parachico viste un colorido sarape generalmente con abertura en el centro para la cabeza y sobre los tubos del pantalón luce imágenes bordadas en chaquiras y lentejuelas. Los parachicos aparecen los días 15, 17, 18, 20, 22, y 23 de Enero. Estos personajes agitando sus sonajas recorren los barrios y las iglesias de la Ciudad mientras acompañan al “patrón” quién, por ser el líder, porta una máscara diferente a todos los demás.
Los parachicos entran a las casas en donde hay imágenes de los santos venerados y rezan ante los altares adornados con múltiples arreglos florales. Algunos se hincan y el “patrón” los flagela con un látigo, en acto de purificación ritual, mientras los demás bailan sones y zapateados que interpretan con el tambor y la flauta de carrizo.
Por último dijo que El Prioste, quién tiene a su cargo la imagen del “santo venerado” prepara un gigantesco banquete hasta para dos mil personas. En el participan los visitantes y parachicos, que disfrutan una maravilla culinaria: La pepita con tasajo (comida grande), carne de res en crema de semilla de calabaza. Dos momentos culminantes de la fiesta son el combate naval, que constituye un espectáculo de luces y colores en las orillas del río Grijalva y el desfile de los carros alegóricos en memoria de María de Angulo, benefactora de la entidad. En esas fechas las mujeres salen a al calle luciendo el traje de chiapaneca, bordado de flores con hilos de seda en color oro, plata y al natural. Todo visitante que disfruta estas fiestas, costumbres, tradiciones y creencias queda fascinado de la gran riqueza cultural, social e ideológica de este municipio del Estado de Chiapas.














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