México, DF. Octubre 13.- Aunque en este ciclo escolar las universidades privadas evitaron la deserción de estudiantes por la falta de recursos económicos para pagar colegiaturas, la incertidumbre está vigente.
Directivos de estas instituciones coincidieron en que los programas de financiamiento y condonación de pagos resultaron efectivos para retener a sus estudiantes. Sin embargo, el número de alumnos que no pueden pagar las cuotas aumentó y mientras siga la crisis y falte el empleo habrá más jóvenes que pidan ayuda para solventar sus colegiaturas.
“La incertidumbre no ha pasado y el número de alumnos con problemas económicos ha crecido. Hasta que no lleguen la recuperación y los empleos, no terminará la incertidumbre de que disminuya nuestra matrícula”, dijo José Morales Orozco, rector de la Universidad Iberoamericana.
Pese a los temores de que en agosto pasado disminuyera el número de estudiantes en universidades privadas, Morales aseguró en la Iberoamericana y en otras instituciones se recurrió a fondos de contingencia que lograron retener a los estudiantes.
Reconoció, no obstante, que es latente el riesgo de que los alumnos cambien de escuela por una de menor costo, pues cada vez son más los que solicitan ayuda para pagar sus estudios profesionales.
En el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) la situación es similar. Aunque lograron mantener la matrícula, la deserción es un riesgo.
Luis Miguel Beristáin Hernández, director de Apoyo Académico del campus Ciudad de México, detalló que para evitar que los alumnos con problemas económicos renunciaran a la escuela diseñaron un fondo de contingencia.
“Lo creamos para apoyar a las familias que están pasando por una situación crítica de ingresos; les ofrecimos un crédito a una tasa de 8.5 por ciento anual por un plazo de 15 años para poder liquidar la carrera de sus hijos”, detalló.
Beristáin dijo a Excélsior que pronosticaron una fuerte caída en las reinscripciones de este año y por eso promovieron este fondo, que no tuvo la demanda que esperaban, pues sólo cinco por ciento de los estudiantes recurrió a éste.
Sin embargo, 45 por ciento de los más de 11 mil estudiantes del Tec de Monterrey campus Ciudad de México tienen un financiamiento para cubrir el costo de las colegiaturas.
Al comenzar el ciclo escolar en agosto no hubo deserción, pero “a estas alturas hay alumnos que siguen manifestando problemas económicos, porque al papá lo despidieron o porque quebró el negocio. Por eso tenemos que seguir tomando medidas para que no abandonen la escuela”, admitió el director de Apoyo Académico del ITESM.
Si bien el número de estudiantes que pidieron facilidades de pago “no fue exagerado”, esta institución se vio obligada a ofrecer opciones de crédito para que los papás no sacaran a sus hijos.
El rector de la Universidad Iberoamericana comentó que para dar prioridad a la retención de alumnos tuvieron que dejar pendientes otros proyectos y programas de la institución, porque consideran indispensable evitar que dejaran la escuela porque no tienen cómo pagar.
Sin embargo, aclaró que en las instituciones particulares estos fondos de financiamiento para retener estudiantes son transitorios, debido a la situación por la que atraviesa el país.
“No queremos que las familias dejen que sus hijos interrumpan sus estudios, pero esta ayuda es por un semestre o un año para los que no tienen beca, porque se les condonaron recargos o colegiaturas, según la problemática de cada alumno”, señaló Morales Orozco.
Mientras siga esta situación, el rector de la Iberoamericana manifestó que las universidades privadas estarán en una constante incertidumbre y, por lo mismo, deberán aplicar medidas transitorios para evitar que los estudiantes abandonen estas instituciones. (De Las Agencias)
Directivos de estas instituciones coincidieron en que los programas de financiamiento y condonación de pagos resultaron efectivos para retener a sus estudiantes. Sin embargo, el número de alumnos que no pueden pagar las cuotas aumentó y mientras siga la crisis y falte el empleo habrá más jóvenes que pidan ayuda para solventar sus colegiaturas.
“La incertidumbre no ha pasado y el número de alumnos con problemas económicos ha crecido. Hasta que no lleguen la recuperación y los empleos, no terminará la incertidumbre de que disminuya nuestra matrícula”, dijo José Morales Orozco, rector de la Universidad Iberoamericana.
Pese a los temores de que en agosto pasado disminuyera el número de estudiantes en universidades privadas, Morales aseguró en la Iberoamericana y en otras instituciones se recurrió a fondos de contingencia que lograron retener a los estudiantes.
Reconoció, no obstante, que es latente el riesgo de que los alumnos cambien de escuela por una de menor costo, pues cada vez son más los que solicitan ayuda para pagar sus estudios profesionales.
En el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) la situación es similar. Aunque lograron mantener la matrícula, la deserción es un riesgo.
Luis Miguel Beristáin Hernández, director de Apoyo Académico del campus Ciudad de México, detalló que para evitar que los alumnos con problemas económicos renunciaran a la escuela diseñaron un fondo de contingencia.
“Lo creamos para apoyar a las familias que están pasando por una situación crítica de ingresos; les ofrecimos un crédito a una tasa de 8.5 por ciento anual por un plazo de 15 años para poder liquidar la carrera de sus hijos”, detalló.
Beristáin dijo a Excélsior que pronosticaron una fuerte caída en las reinscripciones de este año y por eso promovieron este fondo, que no tuvo la demanda que esperaban, pues sólo cinco por ciento de los estudiantes recurrió a éste.
Sin embargo, 45 por ciento de los más de 11 mil estudiantes del Tec de Monterrey campus Ciudad de México tienen un financiamiento para cubrir el costo de las colegiaturas.
Al comenzar el ciclo escolar en agosto no hubo deserción, pero “a estas alturas hay alumnos que siguen manifestando problemas económicos, porque al papá lo despidieron o porque quebró el negocio. Por eso tenemos que seguir tomando medidas para que no abandonen la escuela”, admitió el director de Apoyo Académico del ITESM.
Si bien el número de estudiantes que pidieron facilidades de pago “no fue exagerado”, esta institución se vio obligada a ofrecer opciones de crédito para que los papás no sacaran a sus hijos.
El rector de la Universidad Iberoamericana comentó que para dar prioridad a la retención de alumnos tuvieron que dejar pendientes otros proyectos y programas de la institución, porque consideran indispensable evitar que dejaran la escuela porque no tienen cómo pagar.
Sin embargo, aclaró que en las instituciones particulares estos fondos de financiamiento para retener estudiantes son transitorios, debido a la situación por la que atraviesa el país.
“No queremos que las familias dejen que sus hijos interrumpan sus estudios, pero esta ayuda es por un semestre o un año para los que no tienen beca, porque se les condonaron recargos o colegiaturas, según la problemática de cada alumno”, señaló Morales Orozco.
Mientras siga esta situación, el rector de la Iberoamericana manifestó que las universidades privadas estarán en una constante incertidumbre y, por lo mismo, deberán aplicar medidas transitorios para evitar que los estudiantes abandonen estas instituciones. (De Las Agencias)














0 comentarios:
Publicar un comentario